Aunque mi amor nunca obtenga de premio noble tus besos, yo misma he de quererte como aman los que sufren, los que quieren en silencio, cuando a solas en mi cuarto, sin mirarte yo te veo, y ese viaje incansable que me sigue a todas partes grita que te quiero.
Porque tú me has amado y enseñado a quererte con el alma, sin palabras y en secreto; por tí sería capaz de saltar montañas, nadar rios y mares de punta a punta, sería capaz de subir al cielo, tocar las estrellas, saludar a Dios y pedirle que te conserve para poder amarte cada día más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario